5 razones para hacer un mapeo térmico en Colombia
- Nicolas Daza
- 19 nov 2025
- 6 Min. de lectura
Actualizado: hace 6 horas
Un mapeo térmico no es un trámite. Es la única forma de saber con certeza si tu bodega, cuarto frío o vehículo refrigerado realmente mantiene la temperatura que dice mantener no solo en el punto donde está el sensor fijo, sino en cada rincón del espacio durante todo el día.
En Colombia, donde el clima es cálido y húmedo en la mayor parte del territorio, y donde el INVIMA exige evidencia documentada en sectores como el farmacéutico y el alimentario, hacerlo no es opcional. Es la diferencia entre operar con tranquilidad o llegar a una auditoría sin respuestas.
Estas son las 5 razones concretas por las que empresas colombianas lo hacen y por qué quienes lo postergan terminan pagando más.

1. Colombia es zona climática IVb y eso cambia todo
La Organización Mundial de la Salud clasificó a Colombia en la zona climática IVb: caliente y húmeda. Eso significa que las condiciones de referencia para almacenamiento de medicamentos son 30 °C de temperatura y 75% de humedad relativa.
Esta clasificación está recogida en la Resolución 3157 de 2018 del Ministerio de Salud, que establece los criterios de estabilidad para medicamentos comercializados en el territorio nacional. No es una recomendación genérica es la norma que aplica específicamente para Colombia.
¿Qué implica esto en la práctica? Que una bodega que en otro país podría operar sin control estricto de temperatura, en Colombia necesita demostrar que sus condiciones se mantienen dentro del rango correcto. Porque el calor y la humedad del ambiente son parte del problema.
Un mapeo térmico te da exactamente esa demostración, datos registrados, con fecha y hora, que muestran cómo se comporta la temperatura y la humedad en tu espacio bajo condiciones reales de operación.
2. El INVIMA lo exige y sabe cuándo no está bien hecho
Las Buenas Prácticas de Almacenamiento (BPA) y las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) que aplica el INVIMA en Colombia exigen que las áreas de almacenamiento de medicamentos, dispositivos médicos y alimentos estén cualificadas térmicamente. Eso incluye un mapeo térmico documentado, con sensores calibrados y un informe que respalde las condiciones del espacio.
No es suficiente con tener un termómetro en la pared. El INVIMA revisa el protocolo del estudio, el número y la ubicación de los sensores, los certificados de calibración de los equipos y el informe final. Un mapeo hecho en condiciones "tranquilas" sin carga real, sin movimiento de personal, sin los equipos de frío funcionando a su ritmo normal es exactamente lo que un auditor experimentado detecta.
Cuando el estudio no representa la operación real, aparecen las no conformidades. Y una no conformidad en almacenamiento no es solo un papel que hay que responder puede significar suspensión del proceso de certificación, obligación de repetir el estudio y, en casos graves, restricciones operativas.
El costo de hacer el mapeo bien desde el principio siempre es menor que el costo de repetirlo después de una auditoría.
3. Lo que no ves es lo que daña el producto
La mayoría de las pérdidas de producto por temperatura no ocurren por fallas evidentes. No es la nevera que se apaga ni el cuarto frío que pierde toda la energía. Son los gradientes silenciosos: la zona del fondo que siempre está dos grados más caliente que el sensor, el área cerca de la puerta que sube cada vez que alguien entra, el rincón del fondo que nadie revisa porque el controlador siempre muestra el rango correcto.
Un mapeo térmico pone sensores en todos esos puntos no solo en el lugar donde normalmente se mide.
El resultado es un mapa real del comportamiento térmico del espacio, dónde están las zonas calientes, dónde se pierde el frío más rápido, cuánto tarda en recuperar la temperatura después de una apertura de puerta.
Con esa información puedes tomar decisiones concretas, mover la carga más sensible a las zonas más estables, ajustar el setpoint del equipo de frío, mejorar la distribución de los racks. Sin el mapeo, esas decisiones se toman por intuición y la intuición en control de temperatura sale cara.
4. Es el respaldo que necesitas cuando algo sale mal
En el sector farmacéutico y alimentario colombiano, los reclamos por calidad de producto son cada vez más frecuentes. Cuando un cliente reporta un medicamento que perdió eficacia, o cuando un lote de alimentos llega en condiciones dudosas, la primera pregunta es ¿cómo estaba la temperatura durante el almacenamiento y el transporte?.
Si tienes un mapeo térmico actualizado y un sistema de monitoreo continuo, puedes responder esa pregunta con datos. El historial de temperatura del período en cuestión está registrado, con fecha y hora, y demuestra que las condiciones fueron las correctas o identifica exactamente qué pasó y cuándo.
Si no tienes ese registro, no puedes defenderte. Y en una industria donde la carga de la prueba recae sobre quien almacena o transporta el producto, no tener datos equivale a no tener respuesta.
El mapeo térmico no es solo para pasar la auditoría. Es el documento que te protege cuando algo sale mal incluso si el problema no fue tuyo.
5. Evita repetir el estudio que es lo que más cuesta
Un mapeo térmico bien diseñado desde el principio se hace una vez y resiste. Uno mal diseñado hay que repetirlo.
¿Qué hace que un mapeo no sea válido ante una auditoría? Las causas más comunes en Colombia son estas: el estudio se hizo con la bodega vacía o con poca carga, cuando la operación normal tiene carga completa. Los sensores no cubrieron todas las zonas de riesgo.
Los equipos usados no tenían calibración vigente bajo ISO 17025. El protocolo no estaba aprobado antes de ejecutar el estudio. Las condiciones del estudio no representaron la época más crítica del año en Colombia, eso generalmente es el período más cálido.
Cuando un auditor del INVIMA encuentra alguno de esos puntos, el estudio no es válido. Y repetirlo implica volver a contratar el servicio, volver a parar parte de la operación para instalar los sensores, volver a esperar los días que dura el monitoreo y volver a elaborar el informe.
Un mapeo basado en riesgos diseñado desde el inicio considerando cómo funciona realmente la operación evita exactamente ese ciclo. No se hace para cumplir un papel. Se hace para que los datos sean defendibles la primera vez.
Preguntas frecuentes sobre mapeo térmico en Colombia
¿El mapeo térmico es obligatorio en Colombia?
Para empresas del sector farmacéutico, el mapeo térmico es un requisito de las Buenas Prácticas de Almacenamiento que exige el INVIMA. Para alimentos en cadena de frío, es parte de los sistemas de gestión de inocuidad. En cualquier caso, si tu operación maneja productos termosensibles y estás sujeto a auditorías regulatorias, no tenerlo es un riesgo que no vale la pena correr.
¿Cuánto dura un mapeo térmico?
Depende del tamaño del espacio y las condiciones del protocolo. En bodegas medianas, el monitoreo en campo dura entre 3 y 7 días. El tiempo total del proceso, incluyendo el diseño del protocolo, la ejecución y la entrega del informe, puede estar entre 2 y 4 semanas.
¿Cuánto dura un mapeo térmico?¿Global Sensors hace mapeos térmicos en toda Colombia?
Sí. Global Sensors realiza mapeos térmicos en bodegas, cuartos fríos y vehículos refrigerados en todo el territorio colombiano. El servicio incluye diseño del protocolo basado en riesgos, ejecución con sensores calibrados bajo ISO 17025 e informe listo para auditorías del INVIMA.
¿Cada cuánto debe hacerse el mapeo térmico?
No hay una sola respuesta, pero hay criterios claros:
Anualmente:
Como control periódico en operaciones estables donde no ha habido cambios relevantes.
Después de cualquier cambio significativo:
Remodelaciones, cambio de equipos de frío, modificación de la distribución interna, aumento de capacidad de almacenamiento, instalación de nuevas puertas o cortinas de aire.
Después de una excursión de temperatura o un corte de energía prolongado:
Para verificar que el espacio sigue cumpliendo las condiciones requeridas.
En temporadas críticas:
Especialmente en regiones del país donde las temperaturas ambientales varían significativamente entre meses. En Colombia, ciudades como Barranquilla, Cali o Villavicencio tienen condiciones muy distintas a Bogotá y eso afecta directamente el comportamiento térmico de los espacios de almacenamiento.
¿Necesitas hacer un mapeo térmico en tu operación?
En Global Sensors diseñamos el estudio desde los riesgos reales de tu proceso no desde un día perfecto. Así el informe que entregamos es defendible ante cualquier auditoría y no tendrás que repetirlo. Escribenos y te ayudamos con tu mapeo térmico




Comentarios